La verdad sobre el aburrimiento. 5 recomendaciones que te ayudarán en esa situación

El 83% de los padres no saben qué hacer para evitar esta poderosa frase que hace un hijo, ESTOY ABURRIDO, acompañado con un ligero rostro caído a punto de manifestar todo su enojo en relación a esta situación, es por ello que los padres planificamos diversas actividades con ellos para evitar este escenario incomodo, y utilizando como última medida, el celular, la televisión o los video juegos.

Pero estaremos haciendo lo correcto, o simplemente no nos queremos involucrar en una situación incómoda con nuestros hijos respondiendo a su declaración ESTOY ABURRIDO, con un QUE PUEDES HACER y dejarlo a que su creatividad se manifieste, claro está si es primera vez que no realizamos nada a su requerimiento las probabilidades a que realice un manifestación de enojo son altas, pero al pasar los minutos y ver la firmeza de tu postura se activará la creación de una actividad para disminuir su aburrimiento, en ese momento lo que está ocurriendo en el cerebro es una activación de diferentes zonas neuronales, dado que el mito que la creatividad se encuentra en un solo hemisferio o en una zona determinada es falsa, la cual se demostró en el estudio de Alex Schlegel y Peter Tse (expertos en NeuroCiencias Cognitivas), del Dartmouth College.

Aburrirse es saludable y estimulador, los niños al igual que los adultos necesitan tiempo para no hacer nada, lo cual ayudará a fomentar la imaginación, creando un nuevo juego, fomentando el pensamiento en silencio, observar el mundo que les rodea, cultivar el arte (pintar, escribir, leer) todo ello de manera voluntaria sin la presión o la entrega de opción de un adulto.

Queremos hijos de pensamientos libres, entonces dejemos que empiecen a disfrutar el no saber qué hacer, eso fomentará a que sus conexiones neuronales se acostumbren a activarse y su capacidad de adaptación se asimile más rápido y que la frustración solo sea un evento a corto plazo dado que la respuesta individual de que hacer se conectará más rápido con el pensamiento consciente.

Insigths:

1)     Permitir que tomen sus decisiones sobre qué hacer

2)      Prohibido caer en la tentación de evitar el conflicto por la frase “Estoy aburrido que podemos hacer”

3)     Fomentar actividades con productos que estén a su alcance como el papel, cartón botellas de plástico, etc.

4)     Cambiar de roles, y tu decirle al hijo “Estoy aburrido que podemos hacer”, cuidado si genera una actividad que no estás dispuesto a hacer, como disfrazarse y salir así al parque a jugar, porque en lugar de empoderarlo y darle la seguridad, puedes crear un efecto contrario.

Planifica el momento de aburrimiento del día, acostúmbralo a fomentar sus conexiones neuronales para estimular toda la capacidad de su cerebro.

RICARDO FABRIS, PSICOLOGO Y NEUROCOACH PROFESIONAL

DIRECTOR DE INVESTIGACIÓN DEL INSTITUTE OF NEUROCOACHING